7 de junio de 2016

Historia del “Clásico” en el fútbol español. (Real Madrid vs FC Barcelona)


 

El origen del término tuvo sus primeras referencias a principios del año 2000. El incipiente crecimiento de la rivalidad entre ambos conjuntos se hacía cada vez más patente, por lo que acabó por ser el encuentro más relevante en España.
 Si bien es cierto que en los orígenes de ambos clubes éstos mantenían una rivalidad más fuerte con otros equipos, poco a poco sus disputas acabaron por resultar las más competidas del territorio. Fue entonces cuando los medios empezaron a acuñar calificativos para referirse a sus contiendas y un periódico deportivo publicaba en primera página “hoy se juega el clásico”. El uso de este término cobró una significativa relevancia en la primera década del siglo xxi  siendo desde entonces el calificativo usado para referirse al enfrentamiento.




Historia de una rivalidad.

La primera vez que madrileños y catalanes se enfrentaron en un partido de fútbol  fue el 13 de mayo de 1902, cuando el Real Madrid Club de Fútbol contaba con dos meses oficiales de vida por casi dos años y medio del Fútbol Club Barcelona. El partido, correspondiente a la semifinal del Concurso Madrid de Foot-Ball Association —conocido popularmente como la Copa de la Coronación—,dejó clara la notable superioridad de los catalanes, más rodados y con numerosos extranjeros en sus filas, ganando con un resultado de 3-1.


Tras la competición se produjo el primer traspaso de un jugador entre ambos clubes. El 23 de mayo de 1902 Alfonso Albéniz, hijo del célebre compositor gerundense Isaac Albéniz, recaló en el club madrileño. Cabe destacar, que en la época referida  no existía aún la rivalidad ni la dimensión de repercusión que adquirieron posteriormente los partidos entre ambos clubes, es más, entre ellos existía aún un clima de cordialidad.
Durante la década de 1910 se enfrentaron un total de quince ocasiones, de las cuales cuatro encuentros fueron en el Campeonato de España —actual Copa del Rey—, siendo el resto de carácter amistoso pues hasta la temporada 1928-29 no nacería la competición de Liga en España.


Desde que se disputara la primera edición de la Liga española, en la temporada 1928-29, se vio el comienzo de una rivalidad que perdura hasta nuestros días. Aquella primera Liga fue un mano a mano entre ambos conjuntos siendo los madrileños los primeros líderes históricos de una competición que dominaron casi en su totalidad hasta prácticamente el último momento. En su primer mano a mano ganaron los capitalinos por un 1-2 a domicilio en la segunda jornada; no obstante el equipo de la Ciudad Condal acabó la temporada alzando el primer título de Liga tras arrebatarle la primera posición al conjunto madridista en la última jornada merced a la derrota sufrida por éstos frente al Athletic Club.


El Real Madrid C. F. tuvo que esperar hasta la temporada 1931-32 para alzar su primer título de Liga, ganando el segundo de forma consecutiva. La edición de Liga 1934-35 dejó dos resultados históricos en la historia del clásico. El primero fue un 5-0 a favor de los catalanes —siendo la primera vez que alguno de los dos le endosaba ese resultado al rival, circunstancia que los madrileños devolvieron unas jornadas después el la que hasta la fecha era la mayor goleada vista en sus choques: un 8-2.
Cabe destacar  la final por el título de campeón  de copa que se jugó el 21 de junio de 1936, a menos de un mes del inicio de la Guerra Civil Española. El resultado de aquella final fue favorable para los madridistas por 2-1. Debido a las circunstancias políticas del país, se suspendieron los eventos deportivos de nivel nacional y hubo que esperar al final de la guerra, en la temporada liguera de 1939-40, para ver un nuevo enfrentamiento.


La temporada 1942-43 fue la que dejó más goles en sus enfrentamientos tanto en Liga como en Copa. En campo visitante los blancos consiguieron sacar en Liga un empate a cinco, y una victoria por 3-0 en la capital, mientras que en la edición de Copa una victoria por 3-1 de los catalanes desataría las primeras rencillas entre ambos conjuntos. Se produce este año la mayor derrota de la historia del clásico ganando el Real Madrid 11 - 1 a los blaugranas.


Durante la década de los años cincuenta ambos conjuntos dominaron las dos principales competiciones de España. Mientras que los madrileños destacaron tanto en la Liga como en la Copa de Europa, los catalanes lo hicieron en Liga y Copa del Rey.
En los primeros años era el conjunto barcelonista el que de la mano de su figura Ladislao Kubala llevaron la iniciativa hasta que se produjo uno de los hechos que más contribuyeron a la histórica rivalidad: el fichaje de Alfredo Di Stéfano.



Desde ese momento se vivió uno de los casos más controvertidos en la historia del fútbol por la disputa de conseguir su contratación de Di Stefano al poseer cada equipo la mitad de su traspaso, adquiridos uno al Club Atlético River Plate y el otro al Millonarios colombiano.  Medió en el conflicto la FIFA que tomó una esperpéntica resolución que el futbolista jugase intercaladamente en ambos clubes.  Ante esto y el enfado del club barcelonista que renunció a sus derechos vendiéndole su parte al club madrileño. Desde su contratación, el club madrileño se convirtió en el mejor club del panorama futbolístico, cambiando el rumbo de la entidad y ganando 6 Copas de Europa.



Fue en la edición de 1960-61 de la Copa de Europa cuando el C. F. Barcelona se convirtió en el primer equipo en eliminar al Real Madrid C. F., no sin polémica, tras anulársele a éstos últimos en el partido de vuelta tres goles y no concederles el árbitro de la contienda un gol fantasma, circunstancia que permitió finalmente a los azulgranas alcanzar su primera final en la competición en la que cayó derrotado frente al Sport Lisboa portugués quien curiosamente vencería en la siguiente edición a los madrileños.
   

Pese a las desavenencias entre ambos clubes, la grandeza que adquirió el club madrileño dejó una anécdota reflejada en un acto llevado a cabo por el entonces presidente Santiago Bernabéu.  Ladislao Kubala entrenador y emblemático ex-jugador del C. F. Barcelona llevaba casi trece años sin ver a su familia debido a los conflictos políticos de los países del régimen comunista, entre los que se encontraba Hungría y España, En un acto deportivo en una visita a Budapest, tras meditar unos segundos ante la petición de los presentes de que expresase un deseo que pudieran realizar los húngaros para honrarle, Bernabéu respondió:

“Vive en España un hombre que ustedes conocen muy bien. Se llama Ladislao Kubala. Van a hacer casi trece años que desea abrazar a su anciana madre que sigue viviendo en Hungría. Ustedes saben, tanto como yo, que diversos problemas de orden político impiden que estos dos seres se puedan ver. Yo quiero en estos instantes que ustedes me ofrezcan la posibilidad de brindar a Kubala, que no juega para mi club, el abrazo de su madre...”
Santiago Bernabéu. Mes de diciembre de 1961. Budapest.


Pocos días después, su madre viajaba a España merced a un visado especial para pasar las navidades con sus nietos y su hijo, manifestando la filosofía del club en anteponer a las personas antes que las entidades.
En la década de los 70 el equipo barcelonista comenzó una etapa mejor que las predecesoras, aunque pese a contratar para sus filas al jugador neerlandés Johan Cruyff —considerado posteriormente como uno de los mejores futbolistas de la historia— no pudo tampoco doblegar a los madrileños que sin embargo no ofrecieron un potencial tan abrumador como años atrás.


El reciente crecimiento futbolístico del Club Atlético de Madrid madrileño propició que durante este período los madridistas viesen en los rojiblancos al rival a batir —ya que no en vano siempre fue el verdadero rival histórico del Real Madrid C. F.
En la década de los 80 el dominio de los equipos vascos durante los primeros años motivó que el F. C. Barcelona consiguiese un único título de Liga en la temporada 1984-85 mientras que el Real Madrid C. F., abanderado por una nueva generación de canteranos conocida como «La Quinta del Buitre», logró conquistar cinco títulos de manera consecutiva de la máxima competición de clubes en España —récord aún vigente y sin igualar en la actualidad.

Butragueño, Pardeza, Michel, Sanchis  y Martín Vázquez (la quinta del Buitre)

 
La primera mitad de la década de los años noventa tuvo color azulgrana. El apodado como «Dream Team» —en referencia a la selección estadounidense de baloncesto, de quien tomó el seudónimo— consiguió al fin proclamarse campeón de Europa en temporada 1991-92 tras el gol de Ronald Koeman en la prórroga frente a la Unione Calcio Sampdoria siendo el momento más glorioso del club hasta entonces. Al éxito se sumaron cuatro Ligas consecutivas, tras las cinco logradas por los madrileños, aunque dejaron anécdotas y dudas en la comparativa para el recuerdo al ser logradas tras una sucesión de carambolas.  El destino quiso enfrentar al Real Madrid repetidamente al Club Deportivo Tenerife quien tras vencerles en ambos encuentros, dieron  el título para el F. C. Barcelona quedando para la historia como «las Ligas de Tenerife» de doloroso recuerdo para los madridistas;  mientras que la última la lograron los blaugranas de nuevo en la última jornada,  gracias al empate del Real Club Deportivo de La Coruña frente al Valencia Club de Fútbol tras fallar Miroslav Đukić un penalti.

Sin embargo, el fútbol del equipo barcelonista dio un salto de calidad de la mano de Cruyff quien llevó a cabo sus planteamientos sobre el fútbol total.
Los buenos años cosechados al principio de la década por los barcelonistas impidieron que los madrileños invirtiesen el balance de enfrentamientos directos. Pese a ello, en lo sucesivo se viviría la máxima igualdad entre ambos conjuntos en la histórica rivalidad que vio como a finales de los años noventa dejó dos nuevas imágenes que acrecentaron su rivalidad. Los jugadores Giovanni Silva y Raúl González protagonizaron dos polémicas celebraciones hacia el público rival tras marcar un gol. El primero dedicó un corte de mangas por el que fue sancionado por el Comité de Competición, mientras que el segundo mandó callar a la afición barcelonista.
Merced al historial cosechado durante sus casi cien años de existencia en el siglo xx los madridistas fueron galardonados por la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) como el Mejor club del siglo —recibiendo un total de ochenta y tres votos de 196 posibles (un 42,35%)—, mientras que el conjunto barcelonista recibió once votos (el 5,61%) situándose en cuarta posición.


La polémica entre ambos vivió uno de sus puntos más álgidos cuando a las puertas del nuevo decenio Luís Figo, capitán y emblema del F. C. Barcelona, firmó con el Real Madrid C. F. tras un acuerdo entre los clubes,62 63 desatando las iras en los seguidores barcelonistas que llegaron a tildar al jugador de traidor,64 65 sufriendo éste sus iras en el partido de Liga jugado en el Camp Nou en el partido conocido como «la noche del cochinillo».
Con la llegada de Ronaldinho —otro caso de disputa por su fichaje entre los clubes— el F. C. Barcelona comenzó a escribir los mejores años de su historia, comenzando por relevar a los madrileños en los éxitos tanto en la máxima competición europea, llegándola a conquistar en dos ocasiones como en la Liga en la que fueron los dominadores de los últimos años de la década de los 2000.

Con los equipos prácticamente igualados en la tabla se produjo una de las mayores goleadas de los barcelonistas en el feudo madridista. Un 2-6 decantó la Liga del lado de los primeros iniciando una etapa de dominio en España a manos del recién estrenado nuevo entrenador Pep Guardiola, mientras que los madrileños vieron acrecentada una crisis institucional en la que no levantaron ningún título en tres años. El entrenador catalán llevó al club a sus mejores registros,72 además de contribuir como uno de los principales artífices a que fuese considerado como el Mejor club del nuevo siglo por la ya citada IFFHS.
 

La historia de los clásicos se sigue escribiendo año tras año, actualmente con  dos jugadores Messi y Cristiano Ronaldo. 



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